Sobre la Innovación Socioecológica

El enfoque de innovación socioecológica del LIIISE se apoya en conceptos del campo del diseño de la transición como la perspectiva del cambio multinivel basada en los ecosistemas de innovación a partir de nichos locales (Geels, 2005; Geels y Scott. 2007) y la estrategia PLAC (pequeño, local, abierto, conectado) que aborda la cuestión de la co-construccción de la resiliencia y replicabilidad de las innovaciones locales en un contexto de globalización (Manzini, 2013, 2019).

Los desafíos sociales y ambientales del mundo actual requieren una profunda renovación en los modos de hacer y pensar, en lo modos de encontrar soluciones innovadoras genuinamente transformadoras.

La experiencia de las décadas recientes muestra que la innovación tecnológica y la innovación social orientada a la búsqueda de soluciones más eficientes basadas en cambios socio-técnicos incrementales dista mucho de ser lo suficientemente disruptiva como para generar un cambio en la dirección de la justicia social y del mantenimiento de los sistemas socio técnicos en el marco de los límites del planeta.

Por esta razón es necesario avanzar en la ambición de las prácticas innovadoras. Se necesita una innovación que aproveche y desarrolle todo el potencial tecnológico, todas las posibilidades de conexión y toda la sabiduría colectiva, no obstante, la revolución pendiente es la transformación en los valores que informan dichos cambios. Unos valores que se centren en (re)conectar a las personas y sus intereses a través de conversaciones significativas traducidas en proyectos generativos. Que (re)conecte a las personas y grupos con sus lugares, con el resto de las especies, con la naturaleza de la que forman parte y que les da soporte vital.

Una innovación que se centre en la regeneración de los bienes y espacios comunes, aquellos de los que depende la supervivencia y el bienestar colectivo, como los climas de confianza mutua, la percepción de entornos seguros y saludables, las habilidades difusas, las celebraciones colectivas, o el acceso igualitario a las contribuciones de la naturaleza.

Otro aspecto característico consustancial en este tipo de innovación sociecológica es la forma en la que estas prácticas transforman los modos de interacción y en particular las relaciones de poder que bloquean los cambios generativos (Manzini, 2019).

Muchas de estas iniciativas son nuevas, otras llevan años existiendo, muchas veces de modo marginal y contracultural, sin embargo, siguen constituyendo una innovación pues siguen portando ideas y modos de hacer que se distinguen nítidamente de los modos de hacer convencionales que nos empujan hacia la desigualdad y al traspaso de los límites del planeta. Son bancos de experimentación y aprendizaje que hoy es más necesario que nunca explorar para la diversificación de respuestas ante los desafíos sociecológicos.

El propósito clave del LIIISE es contribuir a que estas iniciativas, que se producen en diferentes lugares y en diferentes escalas puedan fortalecerse, replicarse, adaptándose a diferentes contextos, y establecer las oportunas conexiones y sinergias para provocar una profunda transformación de los sistemas socio-técnicos actuales.

 

Diseñar la transición: enfoque y estrategia

Enfoque multinivel

Un elemento clave en el diseño de la transición es la comprensión del cambio. El enfoque del cambio multinivel (Geels, 2005; Geels y Scott. 2007) permite comprender las transformaciones en sistemas complejos como una sucesión de cambios radicales locales a pequeña escala (“discontinuos locales” en la terminología de Ezio Manzini, 2019), así como las condiciones en las que estos cambios pueden dar lugar a transformaciones más profundas en otros niveles que generen una transición a nivel de sistema.

Esta perspectiva permite comprender también, que los cambios incrementales, las innovaciones que mantienen inalterados los principios y valores, que no redefinen los significados ni las prioridades en los que se basa el sistema, por mucho que se extiendan y por mucho que incrementen la eficiencia, no contribuyen a cambios sistémicos lo suficientemente significativos.

La Perspectiva Multi-nivel para la innovación de problemas de Geels (2006) interpretación de la autora, Nora Morales (2019).

Estrategia PLAC

Lo que sabemos hasta ahora es que el cambio multinivel depende en gran medida de iniciativas pequeñas, locales, abiertas y conectadas (Manzini, 2019) portadoras de cambios disruptivos en las formas de hacer las cosas con respecto a la manera dominante, de ahí que desde el LIIISE creamos que una forma generativa de contribuir a catalizar el necesario cambio sistémico sea diseñar una Estrategia PLAC (Pequelo, Local, Abierto, Conectado) que ayude a identificar, fortalecer y conectar estas iniciativas entre sí para hacerlas, más resilientes (con mayor capacidad de adaptarse a los cambios adversos proyectando futuro), más transferibles a otros contextos (replicables) y más reflexivas sobre el cambio de valores que aportan y la igualdad que favorecen sus procesos.

Pequeño

Flexible, gestionable, semilla

Local

Proximidad, comunidad

Abierto

Diversidad, intercambio, solidaridad

Conectado

Realimentación, aprendizaje

Se trata de identificar las iniciativas pequeñas, locales, desde el punto de vista espacial o desde el punto de vista de su espacio operativo, para contribuir a su apertura y ayudarlas a conectarse para la construcción de una resiliencia colectiva. Una estrategia que permita abordar riesgos locales desde resiliencias globales.

Co-construir futuros

La transición socioecológica evoca de manera implícita una preocupación por el futuro y de los escenarios de las relaciones emergentes entre naturaleza y sociedad. Las innovaciones locales pueden, pueden ser vistas como “semillas” de posibles futuros, en otras palabras, se trata de señales tempranas o débiles, siguiendo la jerga de los Estudios de Futuro. En este sentido el enfoque del LIIISE ubica las innovaciones locales en el marco de las teorías, métodos y herramientas de la literacidad de futuros (Miller, 2018). Esta perspectiva implica la necesidad de adoptar y desarrollar competencias colectivas encaminadas a la co-construcción de futuros que pasa por el reconocimiento de los diversos enfoques de futuros: tendenciales, normativos o exploratorio y del desarrollo de la agencia de los actores territoriales para la realización de escenarios deseables.

Las iniciativas de innovación socioecológicas del LIIISE representan las “semillas” de futuros deseables que reflejan la visión de los ODS de la Agenda 2030. Es justo su naturaleza de “germinación” por lo que estas iniciativas requieren construir las trayectorias, las estrategias y los escenarios posibles, probables y deseables.

Herramientas

Índices RRI para la autoevaluación en las iniciativas

Los índices de resiliencia, replicabilidad e igualdad propuestos por el Laboratorio Iberoamericano de Iniciativas de Innovación Socioecológica (LIIISE) son herramientas para la reflexión entre los participantes en las iniciativas. El propósito es activar conversaciones sobre los aspectos que pueden contribuir a la adaptación a los cambios y al aprendizaje en las iniciativas (resiliencia), a su diseminación en otros contextos (replicabilidad) y a su inclusión sociocultural (igualdad).

i

Replicabilidad

Resiliencia

Igualdad

Matriz de alcance transformador

Por otro lado, como elemento de reflexión sobre el alcance del impacto de la iniciativa, así como su potencial transformador proponemos como herramienta una adaptación de la Matriz Winterhouse.

Matriz de Winterhouse